Luis Alfredo y la construcción de su mundo

En la localidad de Suba vive un joven de 38 años llamado Luis Alfredo, lo acompañan su madre Patricia Guzmán y dos tías. Luis se destaca por ser muy colaborador y ordenado, realiza actividades como el aseo de la casa, acompañar a su madre o tías a traer el mercado entre otras cosas. Su más grande pasión es la música: “Tiene un don marcado mi hijo, le gusta componer y escribir todos sus pensamientos”, afirma Patricia.

Luis a los 2 años de edad fue diagnosticado de hidrocefalia (aumento de líquido en las cavidades del cerebro) en donde fue operado poniéndole una válvula para que se regulara el líquido cerebral. A la edad de 14 fue diagnosticado con Autismo su madre afirma que: “Todo lo que le ha pasado a Luis fue un preámbulo para prepararme y hacerme fuerte. Luis me enseña a diario como es el concepto de una persona disciplina, organizada y con carácter, que a diario construye y vive en su propio mundo”.

Las comunicaciones es la otra mitad que compone a Luis y sus pasiones, ya que le gusta mucho observar la creatividad que tienen a diario los medios masivos, como la televisión y la radio. Con esta última, realiza de manera personal escritos de los apartados que más le gustan de las cuñas radiales; escucha y analiza como es ser un buen locutor y que estilo puede adoptar para practicarlo. Todos los días plasma sus pensamientos en su diario personal, esto lo ayuda a crear secuencias y componer canciones de su vida. Las caminatas matutinas son otra fuente de inspiración para sus escritos en esta, actividad lo acompaña su madre.

Luis es amante de buscar espacios de concentración en donde le gusta dedicarle tiempo a todas sus pasiones, esto lo aprendió de su madre y demás familia con el tiempo: “Dicen que ellos son raros, pero no, ellos quieren espacios y construir su propio mundo. Obviamente Luis sabe que tiene responsabilidades y un núcleo familiar a quien debe cuidar” afirmar Patricia.

Luis concurso como cantante en el planetario de Bogotá en el año 2005, allí quedó en primer lugar. En el Teatro Colsubsidio participó en la música gracias a su madre y las clases que le estaban impartiendo, esta oportunidad se logró porque Patricia era funcionaría de Bancolombia. En el presente año Patricia y Luis llegan a FUNDEI, y afirma que fue amor a primera vista, ya que les brindan todas las oportunidades que Patricia deseaba para su hijo. También aprende cada día el verdadero valor de pasar tiempo y tener aventuras con él.

El recuerdo favorito que tiene Patricia con su hijo fue un sueño cumplido que ella le brindo, este fue un viaje que realizaron a la ciudad de Santa Marta.  La emoción que tenían los dos por sentirse volar en un avión y conocer el mar era inigualable: “fue una aventura que jamás olvidaré, de solo acordarme me lleno de nostalgia, porque me acuerdo toda la felicidad que Luis irradiaba”, afirma Patricia.

En la actualidad Luis desarrolla actividades de música, emprendimiento y polyglot, desde casa con ayuda de FUNDEI, participa activamente y le gusta socializar mucho con su entorno. Su más grande sueño es ser Comunicador Social, conducir un noticiero o ser locutor y cada día lucha por conseguir este ideal. Para el día de la mujer del presente año, Luis le rindió un homenaje junto al profesor de música que hace parte de FUNDEI, en donde los sentimientos y lágrimas de felicidad fueron los principales actores de este evento. Luis pone en práctica la música en la alabanza de la iglesia cristiana PAI, en la cual asiste con su familia, su género favorito es el góspel o música espiritual.        

Diego Ballesteros un amante de automóviles

En el seno de la familia Ballesteros Romero, vive un joven de 18 años llamado Diego Esteban, diagnosticado con déficit cognitivo, autismo, retraso mental leve, pero a pesar de todo, Diego es un joven feliz y esa felicidad la irradia a diario con todo su entorno. Realiza actividades matutinas como dibujar, tender su cama y acompañar a sus padres. En las horas de la tarde asiste a terapias las cuales incluyen montar a caballo, música o natación, todas estas las realiza en diferentes sitios, es hijo único y el consentido de su familia.

Su más grande pasión son los carros: pequeños, grandes, viejos, nuevos de todo tipo. Diego se dedica a investigar cuando está en su computador, los precios que tienen en páginas web como OLX, también, como es la construcción de ellos; a veces los dibuja y combina toda clase de colores hasta que quede a la perfección y gusto de él. Cuando se sienta a ver televisión, le dice a sus padres que pongan el canal de History para ver el programa “locos por los autos” y si este no lo están presentando, en los canales de deportes pone las carreras de fórmula uno, ya que sueña con diseñarlos y manejarlos alguna vez en su vida y verse reflejado en un Juan Pablo Montoya, uno de sus grandes ídolos.

Diego desde muy pequeño estuvo hospitalizado y era investigado por los médicos ya que ninguno sabía con exactitud qué era lo que tenía: “Diego mostraba características variadas, algunos afirmaban que era un síndrome, hasta los diez años pude entender cuál era su diagnóstico”, afirma María Clemencia su madre. Sus padres han sido un apoyo en todo su trayecto de vida, afirman que son muchas las enseñanzas que tienen a diario con Diego y que su hijo realiza tantas actividades que los deja asombrados, para todos los conceptos que tenían los médicos.

La música es uno de sus hobbies favoritos, escucha de todo tipo de género: “Romeo Santos, uno de sus cantantes favoritos, en cuanto a la salsa le gusta que tenga mucho chucu chucu para poder cantarla y bailarla, pop y rock son otros géneros que no se quedan atrás para él”, dice María clemencia. Hace tres años están asistiendo a FUNDEI, gracias un sobrino de Maria Clemencia que les conto que, en su escuela, habían ido a hablar sobre un lugar de emprendimiento para las madres cuidadoras y sus hijos con alguna discapacidad.

Diego asistió hasta quinto de primaria a un colegio personalizado llamado Gimnasio de Guilford y después fue remitido a fundaciones, pasando por SINAPSIS y quedándose en FUNDEI por mayor comodidad para sus padres cuidadores y para el mismo Diego. En todos sus años de vida su familia a aprendido a conocerlo y a amarlo tal y como es, lo describen como un muchacho tranquilo, contento y alegre, que está dispuesto a luchar bajo cualquier situación que le ponga la vida. “Diego me ha enseñado tantas cosas, que, si hubiera nacido normal, me hubiera limitado a no aprender más cosas. Pero él me inspira a arriesgarme cada día”.  Son palabras de su madre.

En sus tiempos libres a Diego le gusta ir realizando al lado de “Art Attack” manualidades, esto acompañado de nuevos idiomas que también son enseñados en FUNDEI en el área de polyglot. Ha participado en múltiples eventos en la fundación como el mundial, carnaval de barranquilla, fiesta de disfraces, entre otros. Esto le ha enseñado que el compromiso es la clave de todo en su vida.

Camilo Andrés Garzón un adulto con alma de niño

Camilo Andrés Garzón, es un adulto con alma de niño, a sus 42 años de edad su mayor motivación es su madre Flor Marina Méndez, ellos viven en Fontanar del rio en la localidad de suba. Todos sus días son dedicados a realizar actividades junto a su madre, estas vienen acompañadas de caminatas. También asistía con personas de la tercera edad del sector, los días lunes, miércoles y jueves a hacer aeróbicos, manualidades, tomar onces entre otras cosas.

Es un muchacho súper sociable, su hobby favorito es sentarse en la portería de su conjunto y saludar a todo el mundo que pasa por su lado, esto va acompañado de pintar mándalas, colorear cualquier dibujo o buscar palabras en las sopas de letras. Para Camilo estas dos actividades juntas ayudan a su calma, relajación y concentración. “Dormir y estar en la portería es lo que más disfruta hacer Camilo”, afirma su madre Flor entre risas.

Camilo culminó sus estudios de bachillerato y realizó tres semestres de administración de empresas en la universidad Incca. A la edad de 32 años sufre un accidente de tránsito en la moto que lo llevaba de camino a su casa. Un carro le pego en la farola derecha y lo tumbo pegándose con un poste. Algunos militares que estaban por la zona pidieron el servicio de ambulancia y lo condujeron de inmediato al hospital. Es ahí cuando le diagnosticaron un trauma cráneo encefálico severo cognitivo, los médicos decían que Camilo no iba a sobrevivir esa noche, pero después de 10 años todos sus familiares siguen aportando un granito de arena para que siga mejorando cada vez más.

Camilo Andrés conoció FUNDEI por medio de Mónica Hernández unas de sus vecinas y desde que su madre lo llevo su vida y entorno han cambiado, llevan asistiendo dos años. “Camilo se me está volviendo viejito señorita, pero está feliz. A veces esta lucido, otras no tanto”. Afirma su madre. Su aula favorita en FUNDEI es Polyglot, a pesar de la cuarentena, él disfruta meterse a la aplicación con ayuda de su sobrina e interactuar con diferentes idiomas.

“Todos mis recuerdos son favoritos con Camilo. Todos son especiales, todos los días lo mimo y él está muy pendiente de mí, a pesar de todo”, afirma Flor entre lágrimas. Los juegos favoritos de Camilo son con su sobrina al papá y la cocinita. Con su hermano menor juega a las luchas en donde Camilo con una sonrisa siempre lo derrota.

Diana Almanza, una sonrisa llena de amor

Diana Patricia Almanza Sierra, mujer emprendedora, soñadora y risueña de 37 años de edad, que actualmente vive en el barrio Tibabuyes, ubicado en la localidad de Suba, realizo estudios de básica primaria y bachillerato hasta sus 18 años. Todas sus mañanas están siempre acompañadas del calor de un tinto y de la compañía de su madre, Martha Consuelo Sierra. Después realiza las actividades de la casa que van acompañadas en tender la cama, doblar ropa y realizar su más grande pasión: Tejer.

“Diana se sienta en la sala con las voces de fondo de la televisión, a veces deja su programa favorito el chavo y teje, gorros, bufandas y bolsos” afirma su madre. Diana no desperdicia ningún tipo de lana que haya en la casa, ya que para ella es primordial combinar todos los colores y hacer regalos para su madre, que es su principal motivación. Desde muy pequeña le diagnosticaron un retraso mental leve, pero esto no ha sido motivo para que Diana se rinda o apague su sonrisa. Su madre no sabía cómo actuar frente a lo que le decían los médicos: “Siempre tome la discapacidad de Diana muy positivamente, a pesar de que los médicos me decían que rogará a Dios por su vida. Pero son nueve meses de espera y yo la quería como me la mandará Dios”, afirma su madre.

Lo más duro para Martha, ha sido quitarle las manías que adquiere con el tiempo su hija, pero ella dice que son cosas triviales, a comparación del regalo que le brindo Dios con su presencia. Diana es una mujer muy activa, no le gusta quedarse sin hacer nada, es por eso que un amigo de la familia, llamado Víctor, le sugiere a la madre de Diana enseñarle cual es el valor del dinero, de ahí surge la idea de un puesto con variedad de dulces como chicles, caramelos, entre otros. Cada uno, con un costo de 100 pesos, afuera de su casa junto con un letrero, en donde, explicaban a sus compradores que pagaran con la cantidad exacta. Esto también se realizó con el fin de que Diana conociera su entorno y observará la naturaleza que la rodeaba.

Diana es muy sociable, es por eso que un día, una señora iba caminando junto con su hija y le compro algunos dulces. Ellas asistían a FUNDEI, la señora le recomienda a Martha que inscribiera a Diana a la fundación, que no se iba a arrepentir. Ella toma la decisión de llevarla a ya que Diana había durado mucho tiempo encerrada en su casa, y su madre considero que eso no era algo sano. Gracias a ello, Martha y Diana ya van a cumplir un año de estar asistiendo a FUNDEI, en donde han aprendido muchas cosas, entre ellas a apoyarse una a la otra.

Uno de sus mayores talentos es la danza y su género favorito es la salsa, Diana practica estos ritmos en la fundación junto con el teatro. Participó en un concurso en el Portal de Suba, “la danza vive su fiesta” con otras fundaciones. También se ha presentado en FUNDEI: “para un día de la familia, recuerdo que bailo para todos. Es la mimada, la consentida de la fundación” afirma su madre y Diana. A lo largo de todo este tiempo ha aprendido a fortalecer las relaciones sociales, las sonrisas y la felicidad, este es el diario a vivir en la casa de Diana.

Sebastián Valbuena: Quiero disfrutar todos mis dones y habilidades

Hace 19 años nació un pequeño llamado Sebastián Valbuena Daza, rodeado de amor en una pequeña familia conformada por su hermano mayor Alexander, su padre Teodoro y su madre Rosalba. A sus 15 meses de nacimiento fue diagnosticado con epilepsia focal sintomática, una discapacidad que en la actualidad alrededor de 50 millones de personas padecen de este diagnóstico.  Adicional a esto sufre de retraso mental grave, acompañado de deterioro del comportamiento significativo, pero esto no ha sido impedimento para luchar a diario por sus sueños.

Su madre, Rosalba afirma que:” esto ha sido una lucha desde lo que decían los médicos, de que mi Sebastián iba a morir muy pronto, hasta con la sociedad misma. Recuerdo que la primera convulsión Sebastián se quedó torcido, no sabía que le estaba pasando. Después de tantas citas al neurólogo, de las cuales no ponía atención yo no quería aceptar lo que estaba pasando con mi hijo. Pero después me di cuenta que Dios pone a muchas personas en el camino que nos ayudan”. Ella estaba preocupada por el bienestar de su hijo quería encontrar otra fundación que ayudará al crecimiento y la evolución de las habilidades de su hijo, ya que en la que se encontraba, no siguieron aceptando a Sebastián. Después de un voz a voz entre las docentes en donde se encuentra estudiando Sebastián actualmente, consiguen llegar a FUNDEI y ahora ya llevan tres años asistiendo.

Sebastián actualmente se encuentra estudiando en el colegio Arkadia de Colombia, en un programa especial realizado por una docente que veía las grandes capacidades de niños que se encontraban en la misma situación de Sebastián. El ministerio de educación aprobó un programa de habilidades de un trascurso de tres años, el cual cuenta con un plan de trabajo, que comienza a las 7:00 de la mañana y las enseñanzas que adquiere van ligadas a conocer el valor del dinero, que se encuentra en su entorno, a realizar huertas caseras, cocinar, talleres de manualidades, emprendimiento entre otros.

“amor por la cocina, animales, plantas y cantar música popular, es en lo que se especializa mi hijo”. Afirma Rosalba. Actualmente por la pandemia su madre a trasladado los conocimientos del colegio a su casa, asegura que tienen una huerta casera de aguacates y un cultivo de alverjas, esto va acompañado de diferentes plantas que adornan su jardín. Sebastián las cuida a diario, junto con su pájaro y pollito, los consentidos de él. Después de todas esas actividades, Sebastián se concentra en dibujar en la sala de su casa al lado de su madre, ella teje un saco mientras le revisa lo que hace, lo apoya en recordarle los nombres de los colores entre otras cosas.

Los viajes favoritos de Sebastián es ir a la finca de una tía, allá hay gran variedad de plantas y animales, es por eso que a diario le vive recordando a su madre que cuando van a seguir yendo. La señora Rosalba le explica la situación de la pandemia y lo único que afirma él, es que después de esto, se va tomar unas vacaciones rodeadas de sus pasiones y habilidades. Sebastián es un joven muy sociable le gusta demasiado ayudar a sus compañeros, en FUNDEI. “cuando él veía que se iba a repartir el refrigerio le gustaba colaborar y ayudarlo a repartir a sus compañeros, esto me lo contaba sus profesores”. Afirma Rosalba.

Líder, colaborador y muy risueño son todas las características que acompañan a Sebastián. Sueña con aprender a cocinar para ayudar a su madre y seguir cuidando a sus consentidas, las plantas de ella. Para él no hay mayor felicidad que estar rodeado de sus habilidades y dones.

Te Escucho mejor con la tecnología

En la localidad de Suba, barrio Santa Cecilia vive Sebastián Márquez un joven autista, mimado por su abuelita Nancy Mirabal y lleno de enseñanzas de su madre Harlen Mirabal; hijo único que brinda una energía deslumbrante en las diferentes actividades intelectuales por parte del colegio Gerardo Molina Ramírez y de FUNDEI. Ama aprender nuevos idiomas y más si estos están acompañados de apps, como lo es Polygloth, en donde aprende idiomas como inglés, francés y mandarín, entre otros.

Joven colaborador con los oficios de la casa básicos como: lavar la losa, tender la cama, entre otros. “Es mi mayor motivación”, esto lo afirma Harlen, su madre. Actualmente Sebastián está cursando grado cuarto de primaria, él empezó a evidenciar problemas de comunicación en el plantel educativo. Es ahí donde la coordinadora y Psicologa de la institución le recomendó a su madre que lo inscribiera en FUNDEI, y gracias a esto van a cumplir un año lleno de satisfacción.      

Sebastián vive su día a día llenos de logros y victorias, aprende nuevas palabras a diario en los diferentes idiomas que estudia. Desde pequeño ha demostrado ser muy serio, pero el amor hacia su madre y abuela es tan grande, que siempre las sorprende con fuertes abrazos y besos de cariño. Su agilidad para la tecnología, comprensión de lectura y escritura en los dibujos que realiza, son llenos de realismo y acumulación de detalles, los cuales hacen que el diario vivir de su madre y abuela sean llenos de pequeñas aventuras.

La paciencia y tolerancia son los principales actores que brillan en la casa de la familia Márquez Harb. “Las mejores enseñanzas son las que me brinda Sebastián, él es como una universidad para mí, porque yo no soy la motivación de él, Sebastián es la mía”, son las palabras que Harlen le hace saber a su hijo a lo largo de sus 12 años de vida. Sebastián es amigo de todos, le gusta compartir en la clase de dibujo, sus obras de arte y también le gusta ayudar en los espacios tecnológicos, está es su más grande pasión.

EL EXCESO DE AMOR EN UN CROMOSOMA

En la localidad de suba en el barrio Bilbao, vive Erick Santiago Amado, un joven de 13 años, acompañado de su tía y su madre María del Pilar Barahona; él desarrolla sus estudios en el colegio República de Bolivia, ubicado en la localidad de Engativá, allí cursa grado sexto de bachillerato. Fue diagnosticado con Síndrome de Down moderado desde antes de nacer, pero a pesar de su discapacidad, se caracteriza por ser un chico alegre, amistoso y muy socializador, así lo describe su madre.

A veces tiene recaídas con respecto a su comportamiento, se estresa mucho y no quiere permanecer en el aula de clases, en donde asiste de lunes a viernes; puesto que para nadie es un secreto que los planteles educativos convencionales no manejan un sistema estratégico para la inclusión de los niños y jóvenes con algún tipo de discapacidad. Es por ello que después de un voz a voz de una compañera de trabajo de María del Pilar que asistía a FUNDEI, ella decidió asistir a la fundación y ahora en sus casi tres años de permanencia afirman que todo ha cambiado para los dos, ya que el proceso que se maneja, no es solo para el beneficiario, sino también para las familias.

Sus tres grandes pasiones en la fundación son: danzas, allí desarrolla su talento acompañado de ritmos clásicos como el folclor colombiano hasta ritmos urbanos cotidianos. Deportes, en donde el futbol, desarrolla para Erick valores importantes como el respeto, trabajo en equipo, disciplina y compañerismo. Y por último música, en donde su género favorito es el popular, gracias a su madre que desde muy pequeño lo ponía a escuchar a artistas como Jhon Alex Castaño, Jessi Uribe, Vicente Fernández entre otros. Erick empezaba a imitarlos con diferentes elementos tales como palos de escoba, de recogedores o todo lo que se pareciera a un micrófono.

Su madre al ver que a Erick le apasionaba cantar le compro un traje de mariachi y el cd del mexicano Vicente Fernández, para que ensayará. Un día la secretaría de integración familiar organizó un concurso titulado “yo me llamo”, en donde Erick se presentó en la biblioteca de Suba, Francisco José de Caldas, y quedando en segundo puesto, le dedico su triunfo a su madre y apoyo incondicional.

Un recuerdo que también tiene muy presente María del Pilar de su hijo, fue el día que la sorprendió en la feria de emprendimiento que se realizó en el parque fontanar de la misma localidad, allí canto varias canciones de Vicente Fernández, como lo había ensayado. Los sentimientos por todos los asistentes fueron los que hablaron por si solos. María del Pilar en la actualidad, asiste a los talleres que presta la fundación, en donde pone en práctica las enseñanzas en casa con su hijo. Por parte de Erick, sus logros han sido aprender a manejar su carácter, acatar órdenes, que su comprensión sea más rápida, que la timidez no sea un factor frente a las nuevas personas que rodean su entorno, sigue asistiendo a terapias de lenguaje y también cuida su voz, ya que uno de sus mayores sueños es convertirse en uno de los mejores cantantes de música popular.

Cesar Pinto, nuestro primer caso de éxito

Esta es la historia de Cesar, un joven diagnosticado con Asperger, que veía pasar su vida entre ver la televisión y ayudar a su madre Miriam en una pequeña papelería que tienen en su morada. Culmino sus estudios hace algunos meses como la mayoría de los jóvenes de su edad. En el colegio gano un concurso de ortografía que lo patrocinó el periódico El Tiempo; después de esa motivación, él quería seguir avanzando, pero algunas de las instituciones que trabajan con población de discapacidad cognitiva tienen una restricción con respecto a la edad. En cuanto a las oportunidades laborales se notaba la discriminación, pero así como Cesar, esta es una realidad que viven más de 16 mil personas en la localidad de Suba.

Después de buscar arduas soluciones, se encontraron con FUNDEI, una fundación sin ánimo de lucro que desde hace cuatro años se dedica a acompañar en el proceso de opciones laborales y de emprendimiento a jóvenes y madres cuidadoras. Miriam y su hijo afirman que les cambio la vida por completo. Ella se convirtió en una de las 25 madres que inicio su proceso de emprendimiento y lo culmino satisfactoriamente. En la actualidad vende en su papelería todo lo aprendido en su clase de pirograbado, esto fue motivo de inspiración para Cesar y su propósito de vida.

Cesar consiguió una oferta laboral a través de FUNDEI en una empresa de seguridad en el área de logística, en donde afirma que: “reviso uniformes de los vigilantes y boto en la basura las camisas y pantalones rotos, ayudo en administración y archivo. Me tratan muy bien y estoy muy contento, quisiera seguir hasta el final”. Él también hace parte de uno de los cinco jóvenes con su propia idea de negocio de emprendimiento, su empresa se llama bolsas T, y consiste en la fabricación de bolsas con material quirúrgico para todo tipo de ocasión. Él afirma que: “Solo faltan ultimar algunos detalles, pero la idea ya está casi lista para ponerla en marcha”.   Su más grande anhelo es seguir estudiando en la universidad y convertirse en bibliotecario para poder aportar a su familia. Este sueño va acompañado de su hobby tecnológico, ser YouTuber; él tiene un amigo de la infancia que le enseña a editar videos, hacer entrevistas etc. En su canal de YouTube, hace la recopilación de historias de vida de sus compañeros de trabajo, esto es publicado en redes sociales puesto que tiene una gran afinidad con ellas. Él sigue asistiendo a sus clases en la fundación y anima a todos sus compañeros a seguir adelante y jamás rendirse, que apoyen mucho a sus madres y que se motiven a tener una idea de negocio ya que de ahí se empieza todo.